[...] Como la madre frustrada que después de una aborto involuntario busca con impaciencia, a fin de superar el trauma, la forma y ocasión apropiadas a lograr un nuevo embarazo, sentir aflorar bruscamente, en el dormitorio de la habitación donde os reponéis del percance, la violenta pulsión de la escritura tras largos meses de esterilidad sosegada, urgencia y necesidad de escribir, expresarte, no permitir que cuanto amas, tu pasado, experiencia, emociones, lo que eres y has sido desaparezcan contigo, resolución de luchar con uñas y dientes contra el olvido, esa sima negra de fauces abiertas que acecha, lo sabes, a la vuelta de cualquier camino, don de vida precario, milagro humano, existencia y realidad avariciosamente concedidas, júbilo de confirmar con los cinco sentidos que el portento diario se prolonga, que una prórroga aleatoria te consiente aún ser tú mismo, súbita y reiterada acumulación de recuerdos, fogonazos, instantáneas, fuegos fatuos, ebriedad de ver, tocar, oír, oler, palpar, evocar lo sucedido, la Historia, las historias, el encadenamiento de hechos, imponderables, circunstancias que te han convertido en este cuerpo maltrecho tumbado bocarriba sobre la cama de la escueta habitación en que te alojas, instante revivido ahora, a vuela pluma, cuando casi dos años más tarde empiezas a ordenar tus sentimientos e impresiones, plasmarlos en la página en blanco, vueltatrás sincopado, a bandazos, sujeto a los meandros de la memoria, imperativo de dar cuenta, a los demás y a ti mismo, de lo que fuiste y no eres, de quien pudiste ser y no has sido, de precisar, corregir, completar la realidad elaborada en tus sucesivas ficciones, este único libro, el Libro que desde hace veinte años no has dejado de crear y recrear y, según adviertes invariablemente al cabo de cada uno de sus capítulos, todavía no has escrito. [...]
Coto Vedado de Juan Goytisolo


3 escamas menos:
¡Qué intenso! Somos incertidumbre y búsqueda.Un abrazo.
A mí esto me llega, habla de cosas que me suceden. Es, como dice Melvin, intenso, lleno de esa duda que si se atiende nos las hace pasar canuta y si no se atiende te acaba volviendo loco.
Tu escribe que yo leo.
Yo ahora ando enredado con el hermano poeta de Juan. Esas casualidades...
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